La autoridad estadounidense de protección del consumidor FTC investiga si nueve empresas utilizan datos personales para calcular precios o remuneraciones de forma individual. El 29 de octubre 2026, la FTC solicitó información a Delta, United, JetBlue, Lyft, Uber, DoorDash, Instacart, Target y Walmart. La medida es una investigación de mercado y no una prueba de conducta ilegal. Para los equipos de marketing, la cuestión clave es cuándo un precio dinámico es una gestión habitual de la demanda y cuándo se convierte en una decisión individual basada en datos, apenas reconocible.
Nueve empresas, dos tipos de algoritmos
El anuncio de la FTC del 29 de octubre aborda dos problemas distintos. Por un lado, la autoridad quiere saber si los precios de vuelos, viajes, entregas y mercancías varían según las características del cliente. Por otro, examina si las plataformas ajustan la remuneración de conductores y repartidores en función de datos personales de comportamiento.
Las empresas deben revelar los datos, procedimientos y herramientas que utilizan; el plazo de respuesta es de 45 días desde la recepción de cada requerimiento. La consulta se realiza conforme a la sección 6(b) de la FTC Act y sirve para investigar el mercado, no directamente como procedimiento sancionador.
Tres lógicas de precios que los profesionales deben distinguir
Los precios dinámicos reaccionan, por ejemplo, a la demanda, la hora, la capacidad o el inventario. Los precios personalizados, en cambio, incorporan datos sobre personas o dispositivos concretos, como el historial de compras, la ubicación o la disposición a pagar presumida. Los descuentos personalizados pueden utilizar las mismas señales de datos, pero no equivalen a una subida individual de precio. Las consecuencias jurídicas dependen del modelo concreto y del mercado.
En agosto 2026, la FTC publicó un borrador sobre la aplicación en materia de precios personalizados: los precios individuales opacos podrían resultar engañosos. El documento no es una norma general de prohibición. En paralelo, desde noviembre 2025 rige en Nueva York una obligación de aviso expreso para los precios algorítmicos basados en datos personales.
Una propuesta aún más amplia, la One Fair Price Act, que prohibiría ciertas formas de «Surveillance Pricing», seguía sin estar en vigor según una valoración jurídica actualizada el 27 de octubre [](https://www.ashurstperkinscoie.com/en/insights/new-york-moves-to-ban-surveillance-pricing-with-the-one-fair-price-act/). No deben confundirse el proyecto de ley y el derecho vigente.
Lo que ya rige en Alemania y en la UE
Para los comerciantes alemanes, no se trata de una nueva obligación estadounidense que se aplique automáticamente. Sin embargo, la información al consumidor de la UE sobre precios personalizados explica una exigencia ya existente: antes de celebrar un contrato en línea, los consumidores deben ser informados cuando un precio ha sido personalizado sobre la base de una toma de decisiones automatizada. Además, siguen siendo relevantes el derecho de protección de datos y el de competencia desleal; un simple aviso no hace lícito cualquier tratamiento de datos.
En campañas con cupones individualizados, retargeting o segmentos de fidelización, conviene documentar qué datos influyen realmente en el precio final. Cómo se valora la búsqueda de productos con IA en Alemania lo muestra nuestro análisis del estudio KPMG/EHI sobre compras con IA.
Preguntas de control concretas para equipos de commerce y media
Una auditoría sólida separa la regla de precio, la fuente de datos y la comunicación publicitaria: ¿la diferencia se justifica por la disponibilidad general o por un perfil individual? ¿El precio ya se promete en un anuncio o solo se calcula en el checkout? ¿Pueden explicarse las diferencias entre app, web y comercio físico y se muestran los avisos en el lugar adecuado?
La interfaz entre datos de clientes y publicidad sigue creciendo: Target amplía sus puntos de contacto de retail media, mientras que el caso de la FTC contra Publicis/LiveRamp muestra cómo las autoridades examinan el acceso a los datos y la protección de datos en el mercado del adtech. Lo decisivo no es la mera existencia de un algoritmo, sino el uso concreto de los datos personales y si los consumidores pueden reconocerlo.
